Carancho Nativo nació de una costumbre bien nuestra: juntarnos con amigos, armar un asado, servir una picada, poner la mesa. Y nos encontrábamos frecuentemente con lo mismo: tablas, platos y fuentes de plástico, o de maderas de uso industrial que no pertenecen a la flora autóctona del país, como el pino o el eucalipto. No podíamos caer en el famoso "casa de herrero, cuchillo de palo", cuando contamos con maderas nativas, preciosas y diversas, capaces de durar generaciones y de representar mucho mejor nuestras piezas en un ritual tan nuestro como el asado.

Así surgió la idea: una línea de tablas, platos y fuentes hechos en maderas nativas, pensados para durar. Piezas que te acompañan durante años y visten la mesa en cada juntada. Conocemos la madera de cerca: sabemos cuáles son las variedades más lindas, más resistentes y más aptas para el uso diario.

El nombre Carancho tiene una historia personal, de un momento que atravesamos junto a las personas más cercanas a nosotros. Y también tiene que ver con lo que representa: un ave que la naturaleza no siempre mira con buenos ojos, por oportunista. Nosotros decidimos reversionar esa idea: no como algo negativo, sino como la capacidad de aprovechar lo que ya está, lo que la naturaleza va dejando.

Todas nuestras maderas son nativas, de la selva y el monte argentino, y vienen de árboles recuperados: caídos de forma natural, por una tormenta o porque llegó su tiempo, en montes propios, de amigos o de familiares. También sumamos madera reforestada, bien estacionada y curada por el paso del tiempo, para completar cada selección sin apurar ningún proceso.

Cada pieza la hace un artesano, en su propio taller, a mano — no sale de una fábrica ni de una línea de producción en serie. Eso le da otro valor y otro significado: se elige cada pieza de madera y se aprovecha al máximo cada pedacito, sea de un árbol recuperado o reforestado, para no desperdiciar nada. Por eso no hay dos piezas iguales.

Tenemos stock de nuestras piezas y también hacemos piezas especiales a pedido. Si buscás algo en particular, escribinos.